FUNDACION COSTARRICENSE PARA LA REHUMANIZACION

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Nuestra labor Rehumanizadora

 Programa “Talleres Con Sentido”, temas como: Saber Envejecer, Aprendiendo a Guiar mi vida, Autoestima, Desgaste Psicológico del Educador, Proyecto de Vida con Sentido, Noviazgo en la Adolescencia, Manejo de Estrés. Rol de Género, Comunicación Intrafamiliar, Respeto al Adulto mayor, entre otros. (2012-13) Lic. Patricia Rodríguez, Lic. Paola Vargas, Lic. Jose Guzmán.

 
Conferencias Presenciales:

"La filosofía personalista en la literatura española”, Dr. José Luis Cañas. Centro Cultural de España (setiembre 2013)

“Educación y Personalismo” Dr. José Luis Cañas. Cátedra Mounier Universidad Católica. (Setiembre 2013)

Vida y obra del Dr. Viktor Frankl”, Lic. Paola Vargas, Lic. Jose Guzmán. Sede de Occidente de IAFA, San Ramón de Alajuela. (Dic. 2013)

 “Logoterapia, Dinámica: Esclavitud Existencial o Vida con Sentido, Charlas unificadas: “Signos de una Sociedad Deshumanizada”. “Del vacío a la Esperanza” Prof. César Augusto Fuentes.   Profesionales en Trabajo Social Sede de Occidente. (Julio 2014)

“Ciencias de la Persona y Rehumanización” Dra. Hellen Cordero y Lic. César Augusto Fuentes. Dirigido a educadores y directores de facultades. Paraninfo de la Universidad Estatal a Distancia UNED. (Set.2014)

“Ciencias de la Persona y Rehumanización”. Universidad de Costa Rica, Auditorio Directores Facultad de Medicina. Dr. José Luis Cañas (Nov.2014.)

“Ciencias de la Persona y Rehumanización”. Universidad Nacional de Educación a Distancia, Paraninfo de la UNED. Dr. José Luis Cañas (Nov.2014)

“Ciencias de la Salud y Rehumanización” Hospital Nacional de Niños, San José-Costa Rica, Dr, José Luis Cañas F. Noviembre 2014.

“Reinserción Social y Rehumanización” Facultad de Farmacia de la Universidad de Costa Rica, Lic. Yuliana Vega Quesada,Lic. Ramón Vega Sánchez (Nov.2014)


Talleres:

Taller sobre Rehumanización Colegio Don Bosco, 2 de mayo 2014. Expositores Lic. Ramón Vega, Lic. Isabel Cristina Monge. Dirigido a: Docentes (Preescolar, Primaria y Secundaria).

“Resignificado de la Vida” Universidad de La Salle, Semana de Tranversalización, 9 y 11 de febrero de 2015. Ponentes Lic. Ramón Vega, César Fuentes, asistentes Olga Martha Martínez y Edgar Casas Cabrera.

”Rehumanización como eje tranversal en la Educación Religiosa” Jornada de Asesores y Asesoras Regionales de Educación Religiosa. Campamento Roble Alto San José de la Montaña, Heredia, 25 de febrero de 2015. Facilitadores Lic.  Ramón Vega Sánchez y Olga Martha Martínez.

Aportes de la Rehumanización y de la logoterapia en el contexto del penal. Capacitación para funcionarios del Programa de Atención a Población Penal Juvenil del Ministerio de Justicia y Paz. 24 de abril y 29 de mayo de 2015. Hotel Tryp Sabana. Facilitador Prof. César Augusto Fuentes, asistentes Edgar Casas Cabrera y Olga Martha Martínez.

                            

Seminarios

Seminario-Taller “El Análisis Existencial y la Logoterapia”.  Dr. Dr. Jorge Arturo Luna Premio Nacional de Psicología 2012, Colombia. Universidad Católica de Costa Rica. (Del 27 de mayo al 1 de junio de 2013)

 Seminario Taller “Antropología de las Adicciones, Psicoterapia y Rehumanización”, Dr. José Luis Cañas Fernández, Universidad Complutense de Madrid, España y Don Juan José Soriano Valero, Proyecto Hombre Málaga, España. Auditorio Instituto Costarricense sobre Drogas ICD. (Del 9 al 20 de Setiembre de 2013)

Seminarios-Taller “Familia y Adicciones”, y “Educación, Prevención y Adicciones: Dr. José Luis Cañas Fernández, y Don Juan José Soriano Valero, ambos de España.  Centro Educativo Anglo Americano. Del 20 de enero al 7 de Febrero de 2014.

Seminario Taller   “Psicoterapia de las Adicciones y Rehumanización. Auditorio Instituto Costarricense sobre Drogas, ICD. Facilitador Juan José Soriano Valera, Málaga, España. 20 de noviembre de 2014.


Libros Editados

“Antropología de las Adicciones, Psicoterapia y Rehumanización”. J.L .Cañas, San José-Costa Rica, 2013,520p.
“Escuela de Rehumanización” J. L. Cañas, Edición Príncipe No Venal, 1a. Edición en español. 2014,161p.versión de lujo auspiciada por el ICD.


Logros

- Creación de la Escuela de Rehumanización José Luis Cañas “ERJLC”.  Setiembre de 2013

- Convenio con Centro Terapéutico Rehumanizador Proyecto Hombre Málaga, España para capacitación profesionales de FUCOPRE, Febrero de 2014.

-  I Jornada Sobre Ciencias de la Comunicación y Rehumanización. Con Declaratoria de interés público y nacional por la Presidencia de la República y el Ministerio de Salud. Auditorio del Colegio de Periodistas de Costa Rica. Dra. María Luján González, Dr. José Luis Cañas .Del 11 al 13 de Noviembre de 2014.

I Conferencia Internacional sobre Salud Integral y Rehumanización. Con Declaratoria de interés público y nacional por la Presidencia de la República y el Ministerio de Salud, realizado en la Universidad de La Salle, Costa Rica, Auditorio Fernando Volio. Ponentes nacionales e internacionales. Del 17 al 20 de Noviembre de 2014.

 

MANIFIESTO EN FAVOR DE LA REHUMANIZACIÓN

San José – Costa Rica, 19 de noviembre de 2014.

Los asistentes a la I Conferencia Internacional sobre Salud Integral y Rehumanización en Costa Rica, profesionales de las Ciencias Humanas y de las Ciencias de Salud, queremos hacer el siguiente llamamiento a nuestras sociedades:

1º.-Las Ciencias Humanas y las Ciencias de la Salud tradicionales son insuficientes para llevar a cabo la auténtica rehumanización que necesita el mundo globalizado en que vivimos. Esta tarea pensamos que es hoy el mayor reto de cualquier sociedad, el reto de los gobernantes responsables para la creación de las condiciones materiales y espirituales donde nadie se sienta excluido o marginado, ni se ignore su dignidad de personas.

2º.-La mentalidad adictiva y las adicciones de todo tipo, la explotación sexual y la trata de personas, la violencia de género y la violencia en general…, son las distintas formas de deshumanización o esclavitudes actuales que necesitan nuevas teorías que fundamenten nuevos modelos terapéuticos auténticamente liberadores y eficaces.

3º.-Para alumbrar horizontes de esperanza que ayuden a salir de esta crisis que nos amenaza a todos, proponemos un modelo antropológico de rehumanización que se dirige no al hombre-abstracto sino a la persona singular y concreta, y que se fundamenta en la ‘estructura personal trascendente’ de todos los seres humanos, a saber: libertad-responsabilidad, verdad, amor, comunicación y esperanza.

4º.-Como concepto filosófico emergente, la teoría de la rehumanización representa un cambio de mentalidad radical: abandono del viejo ideal del dominio y del poder, por el ideal de la generosidad y la solidaridad. Este cambio profundo de mentalidad es posible porque las personas, por muy deshumanizadas que estén, siempre pueden ‘volver a nacer’ y ‘volver a ser personas’ porque ‘mientras hay persona hay esperanza’.

Y 5º.-En síntesis, la rehumanización pretende ser el modelo epistemológico de unas nuevas Ciencias de la Persona (CCP), y una nueva práctica educativa-preventiva-curativa, fundamentadas en la dignidad inalienable de las personas singulares. Y, como consecuencia, un mundo mejor es posible porque una persona nueva es posible a condición de que nuestras ciencias y nuestras técnicas las veamos con ojos nuevos de rehumanización.

 

Artículos

¿Es utópica la utopía de la Rehumanización?

A propósito de la deshumanización y la rehumanización actuales



                            Dr. José Luis Cañas Fernández. Prof. de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid, España




(Artículo publicado en la Revista Crítica, mayo-junio, julio-agosto, nº 991-992, págs. 33-38)

 
-Deshumanización.

Nos situamos en la primera mitad del siglo XX. Tras la hecatombe espiritual provocada por la Primera Guerra Mundial –justo celebramos ahora el primer centenario de su inicio– E. Husserl identificó la crisis de la conciencia europea (Europa era entendida entonces como una realidad geográfica y ‘espiritual’ que incluía Estados Unidos y los dominios británicos) con la deshumanización producida por la crisis de las ciencias positivas de su época (“La crisis de la humanidad europea y la filosofía”, Viena 1935), unas “meras ciencias de hechos [que] hacen meros hombres de hechos, [pues] excluye[n] por principio [...] las cuestiones relativas al sentido o sinsentido de esta entera existencia humana” (Husserl, 1991, 5-6). Y así pasó: dos Guerras Mundiales –sesenta millones de muertos, en su mayoría personas jóvenes– pusieron en evidencia las carencias de unas ciencias que llevaron a una deshumanización colectiva sin precedente en la Historia.

Pero de aquella Europa soberbia y descreída surgieron grandes científicos como Otto Hahn (nobel de química, descubridor de la desintegración nuclear del átomo de uranio), o Werner Heisenberg (nobel de física, descubridor del principio de indeterminación), quienes desde los mismos campos de concentración donde estuvieron confinados advirtieron severamente a la humanidad los peligros del mal uso de sus logros científicos; y también surgieron grandes pensadores de la esperanza y la rehumanización venideras: el personalismo de Mounier, la filosofía existencial de Marcel, la razón vital de Ortega y Gasset, el pensamiento dialógico de Buber, el humanismo de Maritain, la ética de Lévinas, la psicología comprensiva de Frankl, y tantos humanistas que colocaron en el centro –expresa o tácitamente– a la persona singular y concreta, y el sentido de su vida, como respuesta utópica a un mundo decepcionante que se desplomaba a sus pies.

En la segunda mitad del siglo XX pasamos de una deshumanización colectiva a una deshumanización individual provocada por la aparición y extensión del fenómeno de las adicciones, moderna ‘esclavitud existencial’ (Cañas, 2004), tal vez el problema social más grave porque afecta no sólo a las personas –en especial a los jóvenes- que consumen drogas o sustancias, o que son dependientes de algo o de alguien, sino a todo tipo de esclavitudes existenciales que tienen como causa última una vida vacía de sentido. Perfil claro, en suma, de deshumanización de las personas sustentada en la creciente mentalidad adictiva en todo tipo de sociedades modernas.

Y llegamos a la actualidad, a los tiempos presentes. Herederos de un siglo que terminó con grandes logros y avances en pro de la humanidad, como la asistencia sanitaria generalizada o la educación universal, pero que dejó un lastre de deshumaniza­ción demasiado pesado en forma de escalada armamentística y de adicciones –con el gravísimo problema de la hambruna y la pobreza aún sin resolver– como para proyectar un siglo XXI de ingenuo progreso sin más, como sucedió a finales del siglo XVIII y comienzos del XIX con el optimismo ilustrado, o como sucedió a fines del XIX y comienzos del XX con la fe puesta en el poder ilimitado de un ‘progreso eterno’ ingenuamente instalado en la fórmula “a más saber más poder técnico, y a más poder técnico más felicidad”.

Si la Humanidad hoy no puede permitirse repetir errores del pasado reciente tan gruesos, entre otras razones porque ya no tiene margen para cometerlos, ahora nuestra pregunta inicial -¿es utópica la utopía)- tiene sentido porque se instala en el futuro inmediato, el presente, el único tiempo que poseemos para rehumanizarnos. Nosotros la llamamos ‘la utopía de la Rehumanización’, que no es otra que la utopía de siempre resurgiendo de las cenizas de la historia.

-Rehumanización.

Después de la violencia colectiva de las guerras y la esclavitud individual de las adicciones está claro que la Humanidad actual necesita alumbrar horizontes de esperanza, y sin utopía no hay esperanza. Digamos que la recuperación individual o personal y la recuperación colectiva o social de la Humanidad pasa por la utopía de la rehumanización. Partimos de que el vacío existencial y la pérdida del sentido de la vida son la causa principal de la deshumanización y la desesperación, y por consiguiente sólo si el ser humano recupera el sentido de la vida, es decir si 'vuelve a ser persona', podrá salir del estado existencial subhumano. Este es el ideal de la rehumanización como utopía.

Podemos asociar ahora este ideal a la idea griega de perfección y a la idea bíblica de esperanza, “presente de futuro” –que diría San Agustín–, lo cual nos ayuda a permanecer activos en un estado de perpetua búsqueda de la paz, no en la ensoñación kantiana de una “paz perpetua” teórica. De ahí que la rehumanización no sea ni un progreso ininterrumpido ciego, ni un cíclico eterno retorno de lo idéntico fatalista, sino el caminar acompasado de altibajos propio de unos seres que se dirigen hacia ese tiempo final en paz siempre deseado por la Humanidad. Este caminar está fundado en el optimismo antropológico que pone a la persona en el centro de la historia y concibe que en toda situación, por muy desestructurada que parezca, siempre hay esperanza: el ser-persona-en-el-mundo puede abandonar definitivamente tanto la violencia colectiva como la esclavitud de sí mismo personal.

En el fondo, la utopía de la rehumanización responde a la vieja aspiración de vivir el ideal de la unidad en la Humanidad. En 1949, Karl Jaspers reparó en que la unidad del origen del género humano nos llevará hasta la unidad de nuestro destino: “La unidad de la historia como unificación de la humanidad nunca tendrá fin. La historia se extiende entre el origen y la meta; en ella actúa la idea de la unidad [...] la unidad perfecta conseguida sería el término de la historia. Historia no es más que el movimiento orientado por la unidad mediante representaciones e ideas de la unidad” (Jaspers, 1965, 339). De suerte que si podemos hablar de ‘deshumanizar y rehumanizar’ como proceso dialéctico subyacente en la historia, ello es posible en la medida en que la persona singular tiende hacia la unidad con los demás. Y aquí vislumbramos ya el horizonte utópico actual: vuelta a la persona como fin en sí misma.

-Volver a las personas mismas.

Cuando afirmamos que la persona nunca puede dejar de ser persona, a ese nivel fundamental querer ser animal, vegetal o cosa, sólo es una metáfora literaria. Antes y después de sus acciones el ser humano es persona, singular, quiera o no serlo. Tanto la persona deshumanizada como la persona rehumanizada comparten los mismos fundamentos esenciales y los mismos presupuestos existenciales de libertad, verdad, amor, comunicación y esperanza, y belleza, categorías que podemos llamar ‘estructura personal trascendente’ (Cañas, 2014).

En efecto, la rehumanización es ante todo el desarrollo de una práctica transformadora y una acción estructurada, es una auténtica terapia social como se lleva a cabo, por ejemplo, en Comunidades Terapéuticas de todo el mundo (De Leon, 2000) y Escuelas de Rehumanización (Cañas, 2014), o dicho de otro modo, a la rehumanización se llega desde la puesta en marcha de espacios rehumanizadores por instituciones y entidades sociales, culturales, asistenciales, educativas, etc. de un país.

Pero esta praxis no quita una teoría, sino al revés, se funda en una teoría potente. El concepto de rehumanización podemos rastrearlo en la logoterapia de Viktor Frankl, publicada por primera vez en 1946, y sus fundamentos teóricos se hallan dispersos por las filosofías del siglo XX: en la fenomenología, en el pensamiento existencial, en el personalismo, en el pensamiento dialógico, en las psicologías humanistas, en la Gestalt, por descontado en la logotera­pia frankliana y, en general, en las corrientes y escuelas del pensamiento humanis­ta contemporáneo, incluso podemos ir hasta el humanismo renacentista y más atrás, a los mismos comienzos del cristianismo y la filosofía griega.

Sucede que en muchos círculos teoréticos las filosofías humanistas y personalistas han sido y son admitidas con reticen­cias porque -se dice- su fundamento y su modelo explicativo último, como hace notar Elisabeth Lukas a propósito de la logoterapia frankliana, “contiene un factor extraordi­nariamente débil que podríamos llamar la confianza en el hom­bre” (Lukas, 1983, 244), pero ello no quiere decir que estas filosofías no tengan un corpus conceptual potente detrás, y un largo recorrido ya, o una hermenéutica y una discusión académica rigurosas. Sin ir más lejos, pensemos en textos bien conocidos como “El existencialismo es un humanismo” de Sartre (en 1945), “Carta sobre el humanismo” de Heidegger (en 1947), etc.

La filosofía de la rehumanización se apoya sobre todo en la categoría de “relación-encuentro”, también “libertad-responsabilidad”, “comunicación-sentimiento”, “bondad-belleza”, que son ámbitos experienciales de vida antes que conceptos abstractos. El ser humano es un ser de encuentro, sin encuentros se muere, y sin comunicación y relación no hay encuentro. La relación interpersonal, puesta en la escena contemporánea a partir de Sören Kierkegaard (Cañas, 2003), va a ser redescubierta por la filosofía, la educación, la psicología y la psicoterapia personalista actuales, y, en general, por las ‘Ciencias de la Persona’ (Cañas, et al., 2013, 189 s.), porque apuntan a la esencia del ser humano en clave de rehumanización.

La deshumanización y la rehumanización, en suma, explican por qué las personas adoptan ante la vida actitudes de libertad o de esclavitud, amor u odio, comunicación o incomunicación, verdad o mentira, esperanza o desesperación. Quienes logran rehumanizarse demuestran que la persona es ante todo un ser para la esperanza, como expresa bellamente Joseph Gevaert en clave antropológica: “El hombre se revela como un ser que está fundamentalmente orientado hacia el futuro, que se mueve bajo una llamada; es un ser de esperanza, incluso en donde los razonamientos enseñan que la esperanza es imposible e ilusoria. El hombre está por hacer” (Gevaert, 1991, 151). Si, como dijo Aristóteles, la esperanza es el sueño del hombre despierto, soñar es sobre todo utopía. Puede desesperar, es decir puede vivir “la conciencia amarga de haberse uno cerrado todas las puertas hacia la plenitud personal” (López Quintás, 1993, 20), o puede odiar, o puede no comunicar, pero eso no quiere decir que no sea un ser-para-la-esperanza, un ser-para-el-amor, o un-ser-para-la-comunicación, eso sencillamente quiere decir que es un ser libre.

-Hacia la utopía de la rehumanización

Afortunadamente el proceso de destrucción y de auto-destrucción, por sí solo, no tiene la última palabra. La persona que desciende la pendiente vertiginosa de la escalada de la violencia o se desliza por la sima de la esclavitud de sí mismo, la persona que 'viaja al límite de su humanidad', mientras tenga vida podrá hacer la vivencia de la esperanza. Todo ser humano puede dejar el arrabal de su vida pasada, por muy desestructurada que esté, y descubrir que es persona. Si lo consigue podrá decir que ha nacido de nuevo, personal y comunitariamente: la rehumanización es la utopía alcanzable, es la propuesta fenomenológica de hace un siglo “¡vuelta a las cosas mismas!” (Zurück zu den Sachen selbst!) actualizada en la propuesta rehumanizadora “¡vuelta a las personas mismas!” (Zurück zu den Personen selbst!), paradigma vivencial y experiencial que llamamos horizonte utópico.

La utopía de la rehumanización sólo existe porque está por hacer, porque el camino está por recorrer, porque necesitamos vislumbrar salidas a la crisis material y espiritual que nos amenaza el presente, y en definitiva porque decir que “nuestro siglo XXI será el tiempo de la rehumanización o no será” (Cañas, 2001, 7), equivale a decir que será el tiempo de la utopía o no será.

-Referencias.

AEP-Asociación Española de Personalismo, 2003. (www.personalismo.org).

AIP-Asociación Iberoamericana de Personalismo, 2011. (www.personalismo.org).

Cañas, J. L. (2001) "Sobre las adicciones y la rehumanización". Revista Mexicana de Logoterapia y análisis existencial, nº 6 (2001) 7-14.

Cañas, J. L. (2003) Søren Kierkegaard, entre la inmediatez y la relación, Trotta, Madrid.

Cañas, J. L. (2004) Antropología de las adicciones, psicoterapia y rehumanización, Dykinson, Madrid. (2009, Ciudad de Guatemala; 2013, San José de Costa Rica).

Cañas, J.L., Domínguez, X.M., Burgos, J.M., eds. (2013) Introducción a la psicología personalista, Dykinson, Madrid.

Cañas, J. L. (2014) Escuela de Rehumanización, ICD, San José de Costa Rica.

De Leon, G. (2000) The Therapeutic Community: Theory, Model, and Method, Springer Publishing Company, New York. (La Comunidad Terapéutica, 2004).

Gevaert, J. (1991) El problema del hombre. Introducción a la antropología filosófica (8ª ed.), Sígueme, Salamanca. (Problema dell'uomo: introduzione all'antropologia filosofica, 1974).

Husserl, E. (1991) La crisis de las ciencias europeas y la fenomenología trascendental, Crítica, Barcelona. (Die Krisis der europäeischen Wissenschaften und die transzendentale Phäenomenologie, 1954).

Jaspers, K. (1965) Origen y meta de la historia (3ª ed.), Revista de Occidente, Madrid. (Vom Ursprung und Ziel der Geschichte, 1949).

López Quintás, A. (1993) La cultura y el sentido de la vida, PPC, Madrid

Lukas, E. (1983) Tu vida tiene sentido. Logoterapia y salud mental (prólogo de V. Frankl), S.M., Madrid. (También tu vida tiene sentido, 2003).